Hay decenas de castillos de tierra en Tierra de Campos, aunque Belmonte es de los pocos estudiados que partan de un tell prehistórico. En el Plan Estratégico de La Arquitectura Fortificada de Castilla y León se ha predefinido un Sistema Territorial Patrimonial (STP) llamado Motas y castillos de tierra, si bien su caracterización aún no se ha realizado y sólo se han inventariado los ejemplos más significativos de las provincias de León, Salamanca, Valladolid y Zamora. Hay básicamente dos tipos de motas, la tronco cónica, con o sin recinto y situada normalmente sobre un cerro o un borde de páramo, y la de llanura, normalmente sin forma reconocible, grupo al que pertenece Belmonte.

En este caso no siempre existe un accidente orográfico que justifique su emplazamiento, pero hay algunas características comunes que normalmente van juntas:

Está hecha con terrenos arcillosos. Esto garantiza la cohesión de la mota y cierta capacidad portante. La arcilla sale del mismo terreno donde está la mota, por eso parece un fenómeno natural y debió estar rodeada de un gran foso (de alguna parte sacaron la tierra).

Jurídicamente en la Edad Media (y hasta nuestros días) son castillos viejos del rey sin adscripción a ningún propietario y ello, junto con el terreno arcilloso ha propiciado la construcción de bodegas. Casi todos estos castillos viejos de Campos coinciden con las bodegas del pueblo.

El cierre superior pudo ser una cerca o empalizada de madera, un muro de tapial de tierra (de la misma arcilla para complicar su reconocimiento, como aparece en Mucientes) o un muro de tapial de tierra sobre cimiento de piedra. En el caso de Belmonte es un inmenso tapial de tierra, forrado de piedra por el exterior.

La torre medieval del siglo XV.
La Torre inconclusa construida probablemente por Isabel de Guzmán antes de 1460 es un castillo (o un proyecto de castillo) de la Escuela de Valladolid, STP recogido en el Plan Estratégico de la Arquitectura Fortificada de Castilla y León. Es más, pertenece al grupo de castillos atribuidos al maestro mayor de la catedral de Palencia, Gómez de Isla, junto con los castillos de Peñafiel, Torrelobatón y Fuensaldaña, con los que comparte la característica planta de la torre con el cuerpo de escaleras entorno a un pilar cuadrado que no llega al sótano y muerde ligeramente las salas y sus bóvedas.

También reproduce el sistema de puerta elevada asociada a las escaleras de Torrelobatón y otros rasgos en ventanales con poyos y despieces de  cantería.

Gómez de Isla trabajaba para Isabel de Guzmán en su capilla funeraria en el Monasterio de San Benito de Valladolid y por este motivo también se le relaciona con la obra del castillo de Fuensaldaña, promovida por su marido.